Es normal sentirte tenso después de un desastre. No hay una solución fácil para sobrellevar la situación, pero tomarte el tiempo para calmarte con ejercicios de relajación puede ayudarte a pasar el día. Puedes meditar, estirarte, nadar, rezar, escuchar música, pasar tiempo en la naturaleza, etc. Aquí hay un ejercicio de respiración rápida que también ayuda:
- Inhala lentamente por la nariz (durante unos 4 segundos).
- Aguanta la respiración durante 1 o 2 segundos.
